¿Quiénes somos?

La Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA es una propuesta de integración continental antiimperialista, antineoliberal y antipatriarcal, impulsada por movimientos de base social organizada y con capacidad de movilización popular, que luchan por la igualdad, la libertad y una auténtica emancipación de la región.

Esta iniciativa tiene como referente el emerger de las resistencias sociales en los noventa contra los ensayos neoliberales y las políticas propagadas por el Consenso de Washington, así como la campaña contra el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Ese proceso motivó la alianza entre diversos actores en nuestros países y abrió el camino a la superación de las luchas sectoriales y temáticas para el impulso de la integración desde abajo, basada en proyectos solidarios entre nuestros pueblos, que representen una alternativa al capitalismo.

Hoy, el escenario latinoamericano ha entrado en un nuevo período de disputa. Por un lado, intenta reposicionarse el modelo imperial, a través de una ofensiva económico-militar, impulsada por administraciones y sectores plegados a Estados Unidos que, al mismo tiempo que operan contra gobiernos progresistas y nuestros movimientos, proyectan una integración en función de la hegemonía del mercado. Esta pretende sostenerse a través de tratados de libre comercio, de la presencia de transnacionales extranjeras, de intereses que chocan con la pluriculturalidad de los pueblos y los procesos de soberanía alimentaria, reforma agraria, economía solidaria y defensa de los bienes comunes, que tienen lugar en nuestros territorios.

Han surgido, por otro lado, iniciativas que reivindican la soberanía y la autodeterminación de la región como la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), nacida en el 2008, y más recientemente, en diciembre pasado, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC). Los movimientos y organizaciones sociales ponderamos estas propuestas que frenan a organismos como la OEA y al intervencionismo imperial, y continuamos posicionándonos por que asuman los sentidos y dimensiones de las experiencias emancipatorias que tienen raíces en los pueblos y se den nuevos pasos hacia un modelo contrapuesto al proyecto depredador del capital.

En ese camino, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que emerge en el fragor de la lucha contra el ALCA, en 2004, cuando los gobiernos de Venezuela y Cuba encaminan acuerdos en los ámbitos social, económico y político, resulta un mecanismo de integración que trae consigo una nueva etapa de colaboración solidaria entre nuestras naciones y aúna, progresivamente, a Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, Dominica y, en la XI Cumbre de Jefes de Estado, realizada en Caracas en este año, se adiciona Haití. También Honduras perteneció a esta propuesta integracionista antes del golpe de Estado del 28 de junio del 2009.

La integración desde abajo: Articulación de Movimientos sociales hacia el ALBA

Durante la V Cumbre del ALBA, en Tintorero, Venezuela, en 2007, se sugiere la construcción del ALBA, no solo desde la institucionalidad de los gobiernos, sino a partir de un Consejo de Movimientos Sociales (CMS) de los países signatarios de este organismo. Sin embargo, los movimientos y organizaciones sociales decidimos dar un salto propositivo y construir un espacio más amplio de integración de los sectores populares del hemisferio, donde tengamos un papel cada vez más protagónico en los cambios que acontecen en nuestra región.

Aunque el CMS cuenta con nuestro apoyo por su importancia para la lucha por una América anticapitalista y soberana, es independiente a la Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA que venimos construyendo y coordinamos, de forma más autónoma, a partir de una secretaria operativa provisional, en diálogo con las plataformas nacionales que están conformando organizaciones y movimientos en nuestros distintos países.

En julio del 2008 iniciamos los encuentros para esbozar el camino de esta Articulación. Delineamos cuestiones que incluiría nuestro texto fundacional, la Carta de los Movimientos Sociales de las Américas y después tuvimos varios debates en el FSA de Guatemala en octubre del propio año. En el Foro Social de Belem del 2009 lanzamos esta Carta, en la que dejamos claro que acogíamos del ALBA los principios de solidaridad, cooperación y complementariedad, su valorización de nuestra historia de resistencia y de los sueños martianos y bolivarianos de construir una Patria Grande, y que comenzábamos un proceso de integración desde abajo, liderado por los movimientos y organizaciones sociales de la región.

También manifestamos el aporte de nuestra solidaridad y acción a las transformaciones políticas y sociales más radicales de la zona, y el reconocimiento del compromiso de quienes actúan desde otras formas organizativas, a los que animamos a participar en los encuentros nacionales de la Articulación, que suceden en cada país. Nuestro objetivo es seguir acumulando fuerzas, construir alianzas que nos permitan juntos y juntas dar pasos hacia un paradigma alternativo al capitalismo, hacia ese horizonte político de la emancipación en Nuestra América.

CÓMO NOS ARTICULAMOS

Potenciamos la articulación de abajo y a la izquierda, que precisa de un claro proyecto organizativo, que debe reunir de forma plural a todos los movimientos y fuerzas populares que adhieran al proyecto de integración ALBA de los Pueblos en cada país, desde el imperativo ético político de construir plataformas nacionales  y un instrumento de coordinación que tenga como horizonte un proyecto político emancipador.

Nos empeñamos en una articulación que privilegie la solidaridad, la coordinación continental (hemisférica) y el liderazgo de movimientos, organizaciones y fuerzas populares con bases sociales y capacidad de movilización popular. Destacamos la importancia de las batallas, movilizaciones y luchas sectoriales o temáticas que hemos dado desde articulaciones con base en campañas, organizaciones y redes regionales o globales. Al igual reconocemos el rol significativo que juegan las amplias, diversas y plurales articulaciones existentes en las que participamos y que se dan a través de redes, campañas y eventos como los del Foro Social.

La dimensión comunicativa tiene, hoy día, una importancia central para esta articulación. Aquí la comunicación debe ser constitutiva y constituyente para ir construyendo una identidad conjunta, con la solidaridad como principio, y acompañar el proceso de integración desde lo organizativo.

QUÉ QUEREMOS

1)      Contribuir a potenciar la integración latinoamericana desde los pueblos en torno a los principios del ALBA y haciendo énfasis en las luchas de los movimientos y organizaciones sociales y en la formación política y comunicativa de militantes y cuadros políticos.

2)      Avanzar en la construcción de la Articulación Continental de Movimientos Sociales hacia el ALBA, su proyecto organizativo y sus  instrumentos de coordinación, así como también las alianzas con articulaciones existentes (redes, organizaciones regionales o globales y campañas).

3)      Seguir articulando y fortaleciendo todas nuestras formas alternativas de comunicación.

4)      Difundir el proyecto de integración latinoamericano y popular, enfatizando los principios del ALBA, entre el público en general.